En la Plaza de Armas de Cañete, autoridades y comunidad participaron en un acto conmemorativo por el 53.º aniversario del golpe de Estado, ocurrido el 11 de septiembre de 1973. La ceremonia comenzó con el Himno Nacional y contó con la presencia de diversas banderas y emblemas.
El orador principal, Emilio Silva, destacó que la memoria histórica es un derecho y una responsabilidad colectiva para evitar el silencio y el negacionismo. En el mismo sentido, señaló que los derechos humanos son principios universales que deben resguardar la vida, la libertad y la justicia, sin distinción política.
Asimismo, se enfatizó que el programa PRAIS constituye una política de reparación del Estado para las víctimas de violencia política. El acto incluyó un homenaje a quienes sufrieron prisión, tortura y exilio, así como a las familias que continúan buscando a sus detenidos desaparecidos.
Durante la jornada, se realizó un minuto de silencio en honor a las víctimas y a dirigentes fallecidos en los últimos años, mencionándose nombres como el ex diputado Camilo Escalona y el dirigente Sigifredo Melgarejo, entre otros. Los asistentes participaron en un acto simbólico al colocar recordatorios en una ofrenda floral, mientras se leían los nombres de las personas homenajeadas.
La conmemoración concluyó reafirmando el compromiso con la verdad y la justicia, con el objetivo de asegurar que el Estado nunca más actúe contra su propio pueblo.
Este es un resumen del acto conmemorativo realizado en la Plaza de Armas de Cañete, Chile:
- El evento conmemora el 53.º aniversario del golpe de Estado en Chile, llevado a cabo el 11 de septiembre de 1973.
- La ceremonia inició con el himno nacional y la presencia de diversas banderas, incluyendo la chilena y emblemas del Partido Socialista.
- El orador principal, Emilio Silva, enfatizó que la memoria histórica es un derecho y una responsabilidad de todos para evitar el silencio y el negacionismo.
- Se destacó que los derechos humanos son principios universales que deben proteger la vida, la libertad y la justicia, más allá de cualquier sector político.
- El discurso subrayó que el programa PRAIS no es un simple beneficio, sino una política de reparación del Estado para las víctimas de violencia política.
- Se rindió un sentido homenaje a quienes sufrieron prisión, tortura, exilio y a las familias que aún buscan a sus detenidos desaparecidos.
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