De acuerdo con un reporte de City Lab Biobío, el trayecto que une Rafael con Dichato será el más beneficiado y el transporte público registrará disminuciones significativas en la duración de sus viajes.
A principios de este año, el Ministerio de Obras Públicas anunció la inversión de casi 300 mil millones de pesos para proyectos en la región del Biobío, enfocados principalmente en obras viales. Un incremento del 37% respecto al año 2024, que consideró un monto cercano a los 215 mil millones de pesos.
Tras la presentación de la oferta económica por parte de empresa Sacyr para construir la Ruta Pie de Monte en San Pedro de la Paz y Coronel, City Lab Biobío indagó en otros tres proyectos viales en carpeta para el Gran Concepción: Mejoramiento Conexión Vial Talcamávida – San Rosendo y Dichato Tomé, y la construcción de la interconexión vial Dichato – Florida – Hualqui. Las obras, que aún están en fase de prefactibilidad, representan una inversión cercana a los 427 mil millones.
En su estudio recientemente publicado, el laboratorio de ciencia de ciudad detectó que las poblaciones beneficiadas podrían reducir hasta en un 77% los tiempos de viajes entre comunas, mejorando las condiciones de intercambio de bienes servicios y un incremento de la oferta de transporte público, además de impactar positivamente en el turismo e agroindustrias.
El reporte se hizo a partir de los antecedentes de la Dirección Regional de Vialidad de la Seremi de Obras Públicas, y del catastro de proyectos de la Cámara Chilena de la Construcción, elaborado por el Observatorio de Conectividad Crítica del Gran Concepción para el 2035.
El desarrollo que concentra el mayor impacto es el de la construcción de la interconexión vial Dichato-Florida-Hualqui. En un escenario conservador, el estudio de City Lab Biobío proyecta que el transporte público experimentaría una reducción en tiempos de traslado de entre un 72% y 77%, en el trayecto que une Rafael con Dichato, pasando de 90 a 20-25 minutos, y una disminución del 55% en los tiempos en automóvil.
En cuanto al tramo Rafael-Tomé, la duración de los viajes en transporte público se reduciría a más de la mitad, pasando de 82 a 36 minutos, mientras que en automóvil los impactos serían menores, con una reducción del 10% en los tiempos de viaje.
“Las comunidades pequeñas muchas veces están débilmente conectadas con los centros urbanos debido a caminos en mal estado o de tierra, donde circula poco transporte público. Estos desafíos hacen que el desarrollo de infraestructura vial, o la falta de ésta, impacte directamente en la calidad de vida de los habitantes. Por lo mismo, una buena red vial permite mayor acceso a servicios esenciales, potencia la actividad comercial, contribuye a la inclusión social y reduce el aislamiento”, explica Fernando Pérez, director principal de City Lab Biobío.
En cuanto a la ruta Talcamávida-San Rosendo, en un escenario conservador las reducciones de viaje serían de 24% en buses y un 46% en auto, mientras que en un escenario optimista, la nueva vía acortaría los tiempos de traslado, disminuyendo un 57% en el transporte público y un 66% los autos. Por su parte, en el trazado San Rosendo-Hualqui, los impactos más significativos serían los viajes en automóvil, con una reducción entre el 19% al 35%, pasando de los 87 minutos a un rango entre los 56 y 70 minutos.
Finalmente, la ruta Dichato-Tomé proyecta que el transporte público en autobús experimente una reducción de entre un 16% y 44% de los tiempos de viaje, donde el trayecto se reduciría de los 25 minutos actuales hasta los 14 minutos cuando el proyecto se encuentre completamente operativo. En tanto, los viajes en auto tendrían una reducción del 28% en los tiempos de viaje. Bajo una mirada optimista, los tiempos de traslado bajarían un 57% en el transporte público y 66% en automóviles.
“Reducir los tiempos de desplazamiento de las personas en zonas más remotas es reducir también las brechas de desigualdad y fomentar el empoderamiento de esas comunidades. Más que nunca se deben desarrollar vías de transporte que sean más sostenibles y resilientes, esenciales para el desarrollo económico y el bienestar humano”, concluye Fernando Pérez.
*** SIN COMENTARIOS INGRESADOS***