Estamos finalizando el año 2025 y revisando la prensa de hace más de 75 años, Rolando Matus encuentra un artículo publicado en la Revista “En Viaje” que relata las festividades de fines de año.
Mas abajo, como ya es costumbre de Rolando, transcribe el artículo completo publicado en la edición de diciembre de 1951 de la Revista “En Viaje”, artículo escrito por Manuel Jofré. Se incluyen diversas ilustraciones de la misma revista de diversos años cercanos a la publicación
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TRADICIONES DE NAVIDAD Y DE LOS SANTOS INOCENTE Puede decirse que, desde el comienzo de la era cristiana, el mundo occidental ha celebrado el advenimiento del Divino Niño, con diversas solemnidades, muchas de las cuales tienen su origen en la Edad Media. Tenía que ser Europa, maestra de la cultura y madre de pueblos. la que guardara en su acervo de reliquias. las más hermosas tradiciones de Navidad, muchas de las cuales han perseverado a través de los siglos y se han ido legando de generación en generación. En los paises nórdicos, especialmente Noruega, se acostumbran regalos que se envían ocultos en un ramillete o en una cajita con paja. Este regalo se arroja en la casa del destinatario en forma rápida y oculta, de manera que no se den cuenta sus moradores. A veces, después de mucho hurgar el regalo, entre papeles y paja, el destinatario sólo encuentra algo insignificante o una bonita dedicatoria. También es costumbre, en estos paises, colocar trigo en las fachadas de las casas y al amanecer el Dia de Navidad los pajaritos despiertan a los habitantes con su bullanguero canto, en demanda del alimento en una época que escasea, por la inclemencia del clima. En Ia antigua Rusia, también en Pascua, se hacían regalos ocultos bajo diferentes formas; no faltaba el árbol de Navidad con sus ramas cuajadas de luces, flores y juguetes; entre las clases acomodadas se le agregaban objetos de valor. encajes y hasta joyas que se repartían entre los asistentes. A las recién desposadas se les enviaba una ataviada jaula, que, al abrirla, se encontraba, con la grata sorpresa de dos palomas que emprendían el vuelo y que representaban dos votos de felicidad El pan de Navidad era bendecido por sacerdotes y repartido en la comunidad de las familias cristianas. Había ayuno hasta el atardecer, cuando las primeras estrellas hacen su aparición en el cielo plomizo del invierno; entonces la gente se entregaba, regocijadamente. a toda ciase de celebraciones: música, danza, carrera de trineos, etc. En Francia las tradiciones de Pascua variaban según la región; en Provenza, a la hora de la cena, el niño más pequeño hacia la señal de la cruz sobre los alimentos, guiado por una persona adulta, generalmente el abuelo. En otras regiones, como el Franco Condado, niños disfrazados de Reyes Magos, cantaban villancicos y pedían en nombre del Niño Dios, recién llegado al mundo, donativos en dinero o comestibles. A la gente se le hacía un deber de conciencia darles un donativo. Algo parecido acontecía en Brujas (Bélgica) donde los pobres pedían, al son de la música y del canto, en las crudas noches de Navidad, un poco de leña para cobijar al hermano recién nacido. En Roma, en la iglesia de Ara Coeli, se exponía la imagen del Bambino, ricamente engalanado, junto a la cual se colocaba un pequeño púlpito, donde niños de corta edad dirigían alabanzas al Niño Jesús; los oradores se sucedían durante ocho días y congregaban a un gran número de personas. La Navidad ha sido siempre día de regocijo, de homenajes y cánticos para el Niño Dios que nació en un humilde pesebre y cuyo reino de amor ilumina los hogares y alegra el corazón de los niños. Los canticos de esta festividad, los Noel pastorelles, carolas o villancicos no eran otra cosa que formas rústicas de la expresión del alma popular Últimamente se he introducido mucho en Chile la presencia de Santa Claus o el "Viejo Pascual", que da consejos o reparte juguetes a los niños en Nochebuena. El árbol o pino de Pascua también se he entronizado en época reciente. Eso sí que el árbol de Pascua chileno no necesita de vellones nevados, porque le Navidad llega entre nosotros a comienzos del verano, bajo un sol radiante, y cuando los campos chilenos se saturan del aroma de las flores y nos muestran la hermosa lozanía de sus frutos; de aquí que le Pascua de Chile sea una de las más acogedoras del mundo. Parece que la naturaleza, aportando sus mejores galas. se asociará a la alegría de los chilenos para celebrar esta festividad. Todavía se acostumbra en los hogares chilenos, principalmente modestos. que los niños dejen sus zapatos, en la Noche de Navidad. al lado afuera de las piezas donde duermen. para encontrarles con regalos el día siguiente. Los regalos se reparten el mismo día de Nochebuena. a diferencia de los pueblos de Europa que, en su mayoría. los entregan a los niños en le festividad de Reyes Magos. En Chile no falta el sabroso ponche de vino con frutas y otros ingredientes y el llamado pen de pascua en base de harina, huevos y frutas confitadas.
SANTOS INOCENTES Cercana a la fiesta de Navidad se halla, en el calendario, el día de los Santos Inocentes, que se celebra el 28 de diciembre, y que conmemora el trágico episodio de le matanza de niños ordenada por Herodes. Esta conmemoración fue recordada en Edad Media en le forma más extravagante; por ejemplo, salían por las calles de París grupos de jóvenes disfrazados de religiosos. que ejecutaban toda clase de chabacanerías e irreverencias, tanto es así que elegían entre ellos un jefe u Obispo de los Locos, que bendecía a le muchedumbre; la ingenuidad popular hallaba lícito hacer locuras en honor de los Santos Inocentes; estos espectáculos fueron enérgicamente reprimidos en el siglo XII por los Obispos de París y de Sens. El día de los Santos Inocentes llegó a ser un día fatídico para la población; era como los días nefastos de la antigua Roma; con una conciencia más supersticiosa que religiosa, más pagana que cristiana se consideraba como mal día el de la semana en que caía la fecha de los Santos Inocentes; por ejemplo, el día martes, ese día no se comenzaba ningún trabajo ni se emprendía ningún viaje. Hay figuras de le historia. como Luis XI. que acataron esta supersticiosa costumbre. Eduardo IV tuvo que ser coronado por segunda vez por haberlo sido. en le primera ocasión, en un día semejante. En más de una ocasión los soldados. los lansquenetes, se negaron a luchar en el día de la semana que coincidían con Inocentes. Distantes están todas estas curiosas prácticas de le Navidad de nuestro siglo; han cambiado los tiempos, pero, no obstante, la fiesta de Nochebuena sigue siendo una de las más hermosas del año. Noche de paz y de amor, en que el Redentor del Mundo trajo a la tierra su mensaje de buena voluntad, que tan a menudo olvidan los hombres. |
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