Hablar de Lota es referirse a los comienzos de la actividad industrial en nuestro pais hace más de un siglo y medio que las colinas y entrañas de esa zona costera surgiera en gran cantidad el oro negro.
Cada vez que viajamos desde nuestra provincia de Arauco a Concepción es paso obligado por ese reconocido sector minero.
Compartimos publicación de diario La Patria del 12 de septiembre de 1942 que nos cuenta como era ese parque hace ya ochenta y cuatro años.
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EL PARQUE DE LOTA ES UNA OBRA DE ARTE ENGARZADA EN UN PEÑON DE NUESTRA COSTA Breve historia del hermoso paseo que diseño D. Luis Cousiño y en que doña Isidora Goyenechea de Cousiño puso su delicado gusta de gran dama Desde que asumió la dirección de los negocios carboníferos don Luis Cousiño, en 1862, esto es a la muerte de don Matias Cousiño su padre, se comenzaron a realizar trabajos de hermoseamiento de las colinas y quebradas que limitan por el norte con la bahía de Lote, con miras a levantar en dicho lugar la residencia de los propietarios. La lengua de tierra que se avanza hacia el mar en el extremo norponiente de la bahía presentaba singulares condiciones, que apreció inmediatamente cultivado criterio del señor Cousiño. para ubicar allí una residencia, jardines y bosques que fueran testimonio permanente de las bellezas de la costa chilena. Entre los años 1862 y 1873 - año en que falleció don Luis- fue delineado el actual Parque, se construyó una amplia mansión cuya fotografía se ha visto en páginas anteriores (remplazada más tarde por el Palacio que ahora existe), fueron diseñados los jardines por el paisajista inglés Mr. Bartlet y en general puede decirse que se echaron las bases fundamentales del hermoso conjunto que hoy admiramos. Después de don Luis Cousiño. durante más de 25 años (1873 a 1898), el Parque prosperó y se pobló progresivamente de artísticos kioscos, de bellas obras de arte, estatuas, fuentes, grutas- y qué fue dotado del grandioso Palacio que se ve en la parte central y más elevada del terreno- por la acción refinada y entusiasta de la señora Isidora Goyenechea de Cousiño. Es posible que, al morir don Luis y ser entregado el Establecimiento de Lota a una sociedad anónima, el Parque hubiera decaído y, quizá, desaparecido, si la mano de la señora Isidora no lo hubiera protegido y enriquecido cada día, a través de esos a veinticinco años con mejoras, monumentos y adornos de tan exquisito buen gusto y de tal opulencia que jamás podrán ser demolidos, entregados a la ruina u olvidados. En este período, tuvo a su cargo la administración del Parque él señor Guillermo O' Reilly, técnico irlandés especialista en este ramo; quien tuvo también a su cargo las primeras plantaciones de árboles forestales que se hicieron en Lota, y que hoy cubren varios miles de hectáreas con millones de ejemplares de diferentes especies. Al fallecimiento de la señora Isidora, el Parque siguió al cuidado dé la Administración del Establecimiento de Lota. La vigilancia o tuición superior de esta obra de arte, que ejerció hasta su muerte, la tuvo desde entonces su hijo don Carlos Cousiño. En 1929 lo adquirió la Compañía, que ha seguido prestándole esmerada atención. El_ riego se efectúa totalmente con agua potable, para cuya circulación hay cañerías que cruzan el Parque en todas sus direcciones. Entre los edificios sobresale el Palacio. Esta construcción reemplazó a la antigua casa de la familia Cousiño que existía en el mismo sitio desde los tiempos de don Luis (1865). El actual Palacio fue iniciado en 1895, según los planos del arquitecto don Eduardo Fehrmann, el mismo que construyó el Teatro de la Victoria de Valparaíso. - Antes de terminarlo, el plan de Fehrmann fué modificado, y la conclusión del Palacio se entregó al arquitecto francés Guérineau, quien le dio su actual aspecto. Cuando estaba por terminarse, en 1898. y empezaban a llegar de Europa algunos muebles y menaje, falleció la señora Isidora, y el Palacio no fue habitado Permaneció durante 20 años desocupado. Varios de los ornamentos arquitectónicos y escultóricos que lo adornan sufrieron bastante durante este período, especialmente los bajorrelieves y las artísticas figuras, finamente esculpidas en madera, con el gran comedor y otros departamentos que fueron en ocasiones, mutiladas por los turistas que visitaban el Palacio, en el afán de llevar un recuerdo del monumento. En 1921, y siguientes, ya en los tiempos de la Compañía Carbonífera e Industrial de Lota. él Palacio ha sido rehabilitado para destinarlo a las oficinas de la Administración de la Compañía. En 1939, a causa del terremoto. sufrió serios perjuicios, especialmente en su parte ornamental exterior, pero, después de algunas reparaciones, continúa siendo ocupado por las oficinas de la Administración General. Tratándose de una 'obra arquitectónica de gran valor, la Compañía ha resuelto restaurarlo, para lo cual se han hecho ya, los estudios adecuados. En el álbum de firmas que posee la Casa del Directorio, y que se remonta a principios del siglo, se registran centenares de autógrafos de las más destacadas personalidades nacionales y extranjeras. Se recuerda, asimismo, las visitas que siendo presidentes de la república realizaron a Lota los Excmo. señores don José Manuel Balmaceda; don Pedro Montt—que lo visitó en numerosas ocasiones—y don Carlos Ibáñez del Campo. El Faro situado cerca del extremo poniente, si bien ha sido instalado por los propietarios del Parque, está al cuidado de la autoridad marítima. Su luz es visible hasta 12 millas (faro de 4° orden) y es producida mediante un sistema especial, a base de acetileno, que funciona automáticamente, de modo que la luz se gradúa en virtud del propio mecanismo del faro. Los destellos tienen una duración de uno y medio segundo, y, entre uno y otro destello, hay un eclipse de 13 y medio segundos. El Puente Isidora, cuyos restos, o sea sus machones de sostenimiento, se ven todavía en pie, fué construido en 1872. Era un puente colgante, que atravesaba una quebrada, en la vecindad de las casas. En septiembre de 1891, un grupo numeroso de marineros del "Cochrane", visitando el Parque, atravesó el puente, marchando con cierta violencia. Los cables cedieron y el puente se derrumbó. Hubo doce marineros heridos y uno de ellos falleció. El puente no ha sido restaurado, pero constituye una especie de monumento que atrae la atención de los visitantes. En el Parque se encuentra también el Observatorio Meteorológico que sostiene la Compañía Carbonífera e Industrial de Lota, instalación muy completa, dotada de aparatos que registran gráficamente la temperatura, la, presión atmosférica, la humedad, los vientos. el agua caída etc. Estos datos son transmitidos a los demás observatorios, con fines de investigación científica al propio tiempo que de inmediata utilidad práctica para la prevención del tiempo. Las Estatuas y otras Obras de Arte. Entre las estatuas instalaciones o sitios más interesantes del Parque, pueden citarse: El Kiosco Chino, en cuyas proximidades se encuentra el hermoso grupo escultórico "Ninfa Amaltea", de Jullien, cerca del puente "Isidora". El Kiosco Arabe al lado de juegos de agua, que están, a su vez, circundados por las alegorías de las cuatro estaciones, de Moreau. La Gruta de los Espejos, ubicada un poco hacia arriba del conjunto anterior. Esta gruta, que mide diez metros de largo par seis de ancho, tiene en sus muros de piedra, incrustados, varios espejos, caprichosamente distribuidos. De su techo penden estalactitas artificiales, que le dan un aspecto original. El Conservatorio de plantas tropicales, que cuenta, entre otras especies, con un ejemplar del árbol del pan, originario de la isla de Java. Alrededor del Conservatorio, pueden verse bellas alegorías de la primavera, el verano, el otoño y el invierno, de Dulos. El grupo "Diana Cazadora'', que se alza sobre un alto pedestal cerca del Faro, ya descrito. La Venus en el Baño de Allégrain, que adorna la fuente situada frente a la puerta principal del Palacio. El "Caupolicán de Plaza, en los jardines del costado poniente del palacio. - El gran grupo de "Neptuno y Amphytrite", un poco al poniente de la laguna que se encuentra cerca de la estatua de Caupolicán. Varias esculturas alegóricas que representan la Poesía, la Música, la Escultura, la Arquitectura, etc., ubicadas en las avenidas y jardines de los alrededores del Palacio. Las bellas figuras que representan a “Hipomenes y Atalanta", junto al kiosco otomano. El "niño de la espina", el "niño del cordero", un "fauno tocando la flauta", y numerosas esculturas de menor importancia distribuidas entre los bosquecillos y jardines. Desde 1931, se alza en el costado norte del Parque, el monumento erigido en memoria de don Carlos Cousífio. Fallecido aquel año. |
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