Esta semana se cumple el 147° aniversario de aquella gesta heroica de un 21 de mayo de 1879 en la rada de Iquique.
En este incansable trabajo de recopilación histórica de la prensa chilena, Rolando Matus esta vez comparte personajes y hechos desconocidos de lo ocurrido en esa oportunidad y publicados en diarios La Patria 1958. El Sur 1984 e imágenes de revista Zigzag 1905.
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¿EXISTIÓ UN TERCER HOMBRE EN EL PRIMER ABORDAJE? ¿Quién o quiénes siguieron a Prat y a Aldea? ¿Existió un tercer hombre en el primer abordaje? Se ha postulado que el tercer hombre pudo haber sido el marinero segundo Luis Ugarte o el soldado Arsenio Canave. El almirante Pedro Espina, en su obra "Monitor Huáscar", cita el folleto intitulado "Arsenio Canave, el héroe anónimo de la gloriosa Esmeralda", escrito por el capitán de fragata don Ismael Gajardo Reyes y publicado en 1936. En él se dice, basándose en documentos y declaraciones de algunos sobrevivientes, que fue el soldado Canave el tercer abordador, quedando herido en la acción, siendo recuperado después y embarcado en el Huáscar, donde muere heroicamente junto al comandante Thompson en Arica, el 27 de febrero de 1880. El soldado de artillería de marina Arsenio Canave Poco después del Combate de Iquique se oyó decir que, junto con Prat y Aldea, había saltado también al abordaje otro individuo cuyo nombre no se mencionaba. Esto combatiente anónimo, que tuvo el insigne honor de formar con Aldea la guardia de su preclaro jefe, en el momento inmortal de su carrera. ha permanecido en el mayor misterio durante cincuenta y siete años; pero los hechos heroicos, la lealtad para con la Patria y con sus jefes, no pueden quedar eternamente olvidados. Ese audaz e intrépido combatiente fue el soldado de la guarnición de la "Esmeralda “Arsenio Canave”, quien, al cerciorarse de que su comandante y su sargento saltaban al monitor peruano. en el primer espolonazo, de éste, concentró toda su musculatura y, dando un salto gigante, corno el, Alvarado en la Noche Triste de. la Conquista de Mexico, cayó primero al agua y en seguida, valiéndose de un calabrote. trepó a la cubierta del buque peruano, dispuesto a defender con todo el orgullo de chileno y de soldado de un buque de guerra, a su heroico comandante, que para él representaba todo lo que su alma noble consideraba grande y sublime. Canave siguió tras Prat y Aldea: pero, tal como a éstos, las balas enemigas lo hicieron sucumbir, inmortalizando su nombre. que debe pasar a la historia como el símbolo más edificante y noble de la lealtad y valentía del soldado chileno, porque Canave es la encarnación más pura y genuina del héroe anónimo, del soldado desconocido y de ese pueblo oscuro, valiente, abnegado y trabajador. Él es la esencia del alma proletaria, que debemos honrar y enaltecer presentándolo a las nuevas generaciones como un soldado que supo combatir y morir por nuestra patria, y que peleó con brío y sucumbió altanero, como héroe apercibido para una lucha sangrienta y formidable. El historiador tiene la sagrada misión de penetrar en los arcanos del pasado, con una percepción tan clara que nada importante deprecie y con un discernimiento tan severo que, entre las tradiciones abultadas por la vanidad y la superstición, le haga encontrar la verdad que siempre hay en el fondo de las falsedades que urde la fantasía. Traigo a la memoria este concepto porque he visto, con íntima satisfacción, que de esta leyenda de heroísmo, escrita con sangre chilena en las aguas de Iquique, surge reluciente el nombre del soldado, Arsenio Canave, corno uno de los, dos valientes que acompañaron a Prat en su homérica y grandiosa hazaña, y que murió al lado de su ínclito jefe, al pie del torreón del Huascar. Hay muchas razones que justifican plenamente lo que hemos afirmado, pero las tres principales son las siguientes: Primeramente, el subteniente de la guarnición de la "Esmeralda", don Antonio D. Hurtado, me aseguró, el Año 1913, cuando inicié estas investigaciones, que él vio, en medio del crudo resonar de la humeante batería de la corbeta, a un individuo, con uniforme de soldado del Regimiento de Marina, que trepaba, valiéndose de un cable. a la cubierta del monitor enemigo. Después encontramos a Canave como muerto a bordo del “Huáscar”. en el documento peruano más importante que ha llegado hasta nosotros: el "Diario de Campaña del teniente Velardes. Además, es un hecho bien comprobado que al intrépido Serrano no le acompaño en el segundo abordaje del “Huáscar" ningún soldado de guarnición de la 'Esmeralda" y por consiguiente. Canave no pudo formar parte de esta nueva legión de leones araucanos, que. penetraron en la muerte con la sonrisa en los labios y saludando con salvas a la gloria. Algunos historiadores han atribuido esta desconocida hazaña, del primer abordaje, al marinero 2° de la dotación de la “Esmeralda” Luis Ugarte: pero en esto no hay sino una lamentable confusión, porque la verdad histórica es que Ugarte sólo fue un valiente y resuelto muchacho que acompañó a Serrano en el segundo abordaje del ''Huascar” y que trato de amarrar una espía la “Esmeralda" a las bitas de aquél, lo que no pudo conseguir por la velocidad con que se retiró el monitor enemigo al hacer la ciaboga. Esto está perfectamente bien comprobado, tanto por la tradición oral como por declaraciones bien explícitas que hizo el contramaestre 1° Constantino Micalvi, de nacionalidad griega y sobreviviente de la "Esmeralda” a diversos oficiales de la Armada, y entre otros, al actual almirante en retiro don Melitón Gajardo. Tengo también el convencimiento más profundo que el marinero 2° Luis Ugarte no murió a bordo del “Huáscar” en el combate con la “Esmeralda” Sólo quedó herido, y pasó inadvertido, poniéndose, tal vez la chomba y gorra de algún marinero peruano muerto en el combate, o valiéndose de otra artimaña, difícil de precisar, y después se mezcló y confundió con los sobrevivientes la “Esmeralda”. Más tarde aparece herido en un hospital de Iquique, enseguida fue recuperado en este mismo puerto, cuando fue ocupado por las armas de Chile, en noviembre de 1879, y sucesivamente embarcado en el “Cochrane” y en la –“Pilcomayo", a raíz de su captura cerca de Islay, y, por último, en el “Huascar”, donde muere, bajo el glorioso pabellón de Chile, el 27 de febrero de 1880, en el combate librado entré los buques de la escuadra chilena y las fortalezas de Arica. - Ugarte tiene, pues, bien merecido el homenaje que se le ha tributado, dándole su nombre a un remolcador de la Armada: pero no por esto puede despojar de su legitima gloria al soldado Arsenio Canave, que tuvo el insigne honor de formar con Aldea la guardia de su ínclito jefe en el primer abordaje del “Huascar”. De todo lo expuesto, un hecho salta inmediatamente a la vista, y es que, en esta homérica jornada, el Regimiento de Marina hizo un verdadero despliegue de heroísmo, rivalizando en denuedo con sus compañeros de gloria y de martirio. Los soldados de este regimiento, cual vieja y aguerrida tripulación, se batieron serenos y entusiastas, sin que jamás, durante las cuatro mortales horas que duró la desigualdad pelea, mostrasen el más leve indicio de flaqueza. En efecto, este arrogante regimiento dio en ese día cuatro héroes inmortales a la patria. Ellos son. El sargento 2° Juan de Dios Aldea, cuya brillante actuación ha sido ya reconocida por la nación entera., que lo ha declarado hijo predilecto de la patria. El cabo 2° Crispin Reyes, a quien el gran poeta nicaragüense Rubén Dario ha inmortalizado así: ¡Ah: Ved a Crispin Reyes, el impávido al bronce del corneta que ha caído, presta su aliento, y ávido, épicamente bello de venganza, pujante, enfurecido toca a plenos pulmones a degüello. El tambor y corneta Gaspar Cabrales, que murió acribillado por la metralla enemiga mientras arrancaba a su clarín de guerra las notas del toque "al abordaje", que su comandante le ordenara; y el soldado Arsenio Canave, cuya heroica acción ustedes ya conocen. Estos cuatro mártires del patriotismo merecen, por su inmensa bravura y el generoso sacrificio de sus vidas, un monumento en su memoria, al pie del cual se podría colocar esta sencilla inscripción: "A los heroicos soldados de la guarnición de la corbeta “Esmeralda”, la patria agradecida". |
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