Diversas iniciativas fueron articuladas junto a JUNJI, JUNAEB y la red “Por un Chile que Lee”, con el objetivo de otorgar un espacio de relajo y alegría para los infantes afectados por la emergencia.
Estas acciones combinaron mediación lectora y apoyo pedagógico para fortalecer el bienestar infantil, así como la entrega de kits de aprendizaje.
En medio del complejo escenario que dejaron los incendios en Penco y Lirquén, una escena distinta comenzó a repetirse: libros abiertos, colores en movimiento y niños y niñas reencontrándose con la imaginación.
Como parte del apoyo desplegado tras la emergencia, Fundación CMPC impulsó un trabajo estructurado en dos líneas complementarias: el fomento a la lectura como herramienta de contención emocional y el apoyo directo al aprendizaje de estudiantes afectados.
Lectura y acompañamiento en el Jardín Lord Cochrane
En el Jardín Infantil Lord Cochrane se realizó una actividad de lectura especialmente orientada a párvulos, generando un espacio de calma y participación activa en medio de la contingencia.
Cristina Alzate, directora de Vinculación y Alianzas de Fundación CMPC, señaló que en contextos de emergencia la lectura cumple un rol fundamental en la contención emocional de la infancia. “Sabemos que los niños y niñas necesitan espacios seguros que les permitan volver a imaginar y recuperar cierta normalidad. A través de la mediación lectora buscamos acompañar a las comunidades educativas y aportar esperanza desde la educación”, apuntó.
Alzate agregó que el apoyo también considera acciones concretas para fortalecer la continuidad educativa, como la entrega de mobiliario y materiales a JUNAEB para habilitar una escuela abierta de emergencia en el Jardín Infantil Manitos Pintadas. “Además, implementaremos una versión especial y presencial de nuestro programa ‘Criando y Creciendo’ en Emergencia, orientado a apoyar a madres, padres y educadores en el manejo del estrés y en el acompañamiento emocional de niños y niñas durante este proceso”, precisó.
Desde JUNJI, el director regional del Biobío, Leodán Zapata, destacó que “tras la catástrofe ocurrida en Penco, como JUNJI activamos de inmediato un programa especial de emergencia para acompañar a las familias que lo perdieron todo. En ese contexto, a través del programa Sembradores del Futuro hemos podido integrarnos a la comunidad educativa y entregar espacios de contención y alegría a nuestros niños y niñas. Valoramos profundamente el compromiso de Fundación CMPC y el trabajo de sus voluntarios y profesionales, que han sido un apoyo significativo en este proceso".
Giselle Ulloa, educadora de párvulos y encargada del jardín de emergencia de verano, valoró la instancia, al señalar que, en un contexto tan complejo para la comuna, estas acciones “ayudan a calmar los corazones y generan una instancia de camaradería para los niños, fomentando además el amor por la lectura”. Valoró que los párvulos participaron con gran energía y disfrutaron plenamente la actividad.
Apoyo al aprendizaje y continuidad educativa
Además, Fundación CMPC desplegó una segunda línea de apoyo enfocada en reforzar el proceso educativo de niños y niñas afectados por los incendios.
La iniciativa incluyó la entrega de mochilas y kits educativos que contienen lápices, croqueras para dibujo y peluches de contención emocional. Estos materiales no solo buscan facilitar la continuidad escolar, sino también entregar un gesto concreto de acompañamiento en un momento especialmente sensible para muchas familias.
Para CMPC, este tipo de acciones forman parte de un compromiso que va más allá de la contingencia inmediata. Beatriz Cárdenas, líder de Prevención de Incendios de CMPC, explicó que el apoyo a la emergencia ha sido integral: “Desde el primer momento como CMPC estuvimos presentes, llegando el mismo día de la emergencia con nuestros recursos operativos: maquinaria, brigada multipropósito y sistemas de telecomunicaciones para apoyar el combate del incendio. Posteriormente, a través de Fundación CMPC, hemos continuado acompañando a la comunidad desde el ámbito educativo, apoyando la reconstrucción del Jardín Burbujitas de Mar y participando activamente en iniciativas como las que se desarrollan en la comuna de Penco para niños y niñas afectados por esta emergencia”.
En este sentido, Cárdenas agregó que “nuestro compromiso es apoyar no solo desde la infraestructura, sino también desde la contención y el acompañamiento que los niños necesitan para enfrentar este difícil proceso, porque sabemos que fortalecer a la infancia también significa apoyar a sus familias y a toda la comunidad”.
El alcalde de Penco, Rodrigo Vera Riquelme, valoró la articulación entre el mundo público y privado, destacando que “esta alianza demuestra que cuando trabajamos en conjunto podemos generar un apoyo real y concreto para nuestra comunidad. Agradecemos a CMPC por poner el foco en la infancia y en el proceso educativo de nuestros niños y niñas, especialmente en sus primeras etapas de formación, donde el acompañamiento y el apoyo académico son fundamentales para su desarrollo”.
Narración y mediación lectora en la escuela
En la Escuela Marta Stowhas se desarrollaron dos jornadas especiales de fomento lector que reunieron a cerca de 120 niños y niñas, en coordinación con la red “Por un Chile que Lee”, JUNJI y actores locales.
La primera actividad incluyó narraciones en formato Kamishibai —técnica japonesa de cuentos ilustrados— que permitió acercar relatos de manera dinámica y participativa. Posteriormente, los estudiantes participaron en módulos de manualidades y mediación lectora, donde pudieron dibujar, crear y expresar emociones a partir de las historias escuchadas. Mientras la segunda, incluyó la lectura de un pasaje del libro “El Gran Forastero”, por parte de su autor, Mauricio González. Y luego una ronda de preguntas, la firma de los ejemplares y una actividad creativa.
*** SIN COMENTARIOS INGRESADOS***