La iniciativa, implementada de manera conjunta por JUNAEB y JUNJI, y con el apoyo de ONG Chile Pro, la Municipalidad de Penco y Fundación CMPC, brindó un espacio de contención, deporte y conexión con la naturaleza para 30 menores, tras los incendios que afectaron a la comuna.
Este jueves disfrutaron de una jornada en el balneario CMPC en el sector de Escuadrón, en Coronel.
Con una jornada cargada de alegría y esparcimiento en el entorno natural de la Laguna La Posada, en Coronel, concluyeron las actividades especiales de la Escuela Abierta de Emergencia Lirquén. El programa, que se ejecutó entre el 13 y el 27 de febrero en el Jardín Infantil “Manitos Pintadas”, tuvo como objetivo principal ofrecer un refugio seguro y recreativo para niños y niñas de entre 5 y 12 años que se vieron afectados por los recientes incendios forestales en la zona.
El operativo social y educativo, que contó con el apoyo de ONG Chile Pro, logró convocar a una treintena de participantes, transformando el período estival en una plataforma de apoyo socioemocional y bienestar físico. Durante el funcionamiento de la escuela, los menores recibieron alimentación diaria (desayuno, almuerzo y colación) y participaron en talleres de autocuidado, deporte y convivencia sana.
Una salida especial
En el marco de las coordinaciones y alianzas público-privada y de las actividades del programa, se realizó una jornada recreativa en el Balneario de CMPC en el sector Escuadrón, cuyas dependencias y traslado fueron gestionados por la Fundación CMPC. Ahí realizaron juegos grupales de integración y actividades al aire libre.
Anita Saravia, directora (S) de JUNAEB, y Teresa Bravo, gestora territorial de CMPC, destacaron que el propósito fundamental fue generar un espacio de contención para las familias de Penco.
Anita Saravia señaló que “nos encontramos en el balneario de los funcionarios de la Empresa CMPC, aprovechando la instancia, oferta, el nexo, que hemos hecho con esta alianza público-privada entre la CMPC y JUNAEB, que nos ha permitido que nuestros niños y niñas de la Escuela de Emergencia hayan podido venir y disfrutar y aprovechar este espacio que brinda todas las comodidades para que los niños estén en un espacio sano, seguro, y además puedan divertirse y así nosotros como JUNAEB mantener nuestro compromiso de entregar apoyo y herramientas de nuestros niños y niñas de las comunas de Penco y Lirquén”.
Nicole Ramírez, encargada de salud de la ONG Chile Pro, valoró, por su lado, la oportunidad de "desconectar un poquito de todo lo que han vivido" y permitir que los niños se reencontraran consigo mismos a través del contacto con el medioambiente.
“Estamos muy gratos de recibir hoy día a los niños del programa de verano por la emergencia Penco-Lirquén en su cierre de programa. Esperamos que tengan un bonito cierre y que esto sea una ayuda para quienes han pasado por momentos complejos”, agregó, por último, Teresa Bravo.
La voz de los protagonistas
Para los niños y niñas, esta escuela representó una oportunidad de aprendizaje y socialización esencial tras la catástrofe. Alonso, uno de los participantes comentó que “me gusta porque tiene varios lugares para correr y me ayuda a aprender más cosas y ser más ingenioso”. Asimismo, Sugeidys, destacó la importancia de la convivencia: “Lo que más me gustó es que puedo convivir con otras personas y no estar pegada al celular o televisor; he hecho varios amigos”.
Finalmente, Isabella, también participante del programa, resumió el sentir del grupo: “La escuelita ha sido una distracción de todo lo que ha pasado en Lirquén. Los profesores han sido muy amorosos y generosos”, comentó.
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