Durante este lunes, en la fanpage 'Isla Santa María, un solo corazón', habitantes de la isla difundieron dos alertas ambientales e hicieron un llamado a informarse y oponerse a ambos proyectos.
(A) ¡No a las torres eólicas marinas!
Bajo la consigna “En medio de todo, Isla Santa María defiende el mar”, la comunidad expresó su rechazo a la posible instalación de parques eólicos marinos en el Golfo de Arauco, argumentando impactos ambientales, sociales y económicos.
¿Por qué dicen no? Principales consecuencias señaladas
- Campos electromagnéticos:
Sostienen que los cables submarinos de alta tensión alterarían el comportamiento de especies como la sardina y la anchoveta, modificando sus rutas y su ecosistema. - Daño al hábitat marino:
Advierten que la instalación de pilotes afectaría bancos de moluscos bivalvos y podría generar contaminación por aceites y metales durante décadas. - Alteración de corrientes y nutrientes:
Plantean que los aerogeneradores modificarían las corrientes marinas, reduciendo el flujo de nutrientes esenciales para las especies de las caletas. - Impacto en algas como el pelillo:
Señalan que las estructuras funcionarían como barreras, disminuyendo la velocidad del viento y de las corrientes que favorecen su crecimiento. - Fauna en riesgo:
Alertan sobre un posible aumento del riesgo de colisiones y perturbaciones para especies marinas y aves que habitan o migran por la zona. - Afectación económica local:
Indican que la isla y sus caletas dependen de la pesca artesanal, las algas y los mariscos, actividades que —afirman— podrían verse amenazadas por estos proyectos. - Carácter experimental de los proyectos:
Cuestionan que se trate de iniciativas de alta incertidumbre y advierten que, en caso de fallas, los costos recaerían sobre la comunidad.
Por ello, la agrupación reitera su postura: “No a las eólicas marinas en el Golfo de Arauco. Cuidemos el mar”.
(B) ¡No a las tierras raras!
Con el mensaje “El riesgo invisible: impacto radiológico y ambiental”, vecinos plantean que la discusión no se limita a un proyecto minero, sino que involucra salud pública, agua y efectos de largo plazo.
Riesgos planteados por la comunidad
- Naturaleza de los materiales:
Señalan que, junto a las tierras raras, podrían movilizarse elementos como uranio y torio, asociados a riesgos radiológicos y toxicidad química. - Impacto en la salud:
Advierten sobre potenciales daños celulares por radiación ionizante, riesgos respiratorios en personas expuestas y posibles efectos durante el embarazo. - Contaminación de agua y mar:
Expresan preocupación por infiltraciones hacia acuíferos y por la persistencia de contaminantes de larga duración en agua potable y de riego. - Antecedentes internacionales:
Mencionan desastres como Chernóbil para subrayar que, cuando los sistemas de seguridad fallan, los efectos humanos y ambientales pueden extenderse por décadas. - Polvo radiactivo y gas radón:
Identifican como riesgo crítico la inhalación de polvo con radionucleidos y de radón-222, por su vínculo con enfermedades graves.
Conclusión del Reclamo Ciudadano:
La comunidad sostiene que la prevención exige transparencia total, monitoreo independiente y prioridad de la vida humana por sobre el interés económico.
Su declaración finaliza con un llamado explícito:
“Isla Santa María dice: no a las tierras raras. Defendamos el agua, la vida y el futuro”.
Además, invitan a difundir la información con la consigna: “Que nadie diga después: no sabíamos”.
FUENTE: www.facebook.com/profile.php?id=100082069303005
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