Los huevos son una buena fuente de proteína y varios nutrientes esenciales, particularmente vitamina D, vitamina B12, selenio y colina; por ello en 1996 se estableció el segundo viernes de octubre como el día Internacional del Huevo.
Estudios han evidenciado que el consumo habitual de este alimento no aumenta los biomarcadores vinculados al riesgo de enfermedades cardíacas en la población general. Además, sus proteínas poseen actividades biológicas únicas, como funciones antioxidantes, antiinflamatorias y antimicrobianas que contribuyen significativamente a la protección contra enfermedades degenerativas y procesos tumorales. Asimismo, la versatilidad de este alimento permite el desarrollo de productos enriquecidos con ácidos grasos omega-3 y niveles superiores de selenio, transformando al huevo en un recurso estratégico dentro de la alimentación funcional.
A su vez, la presencia de lípidos funcionales y péptidos específicos en el huevo facilita la regulación de la presión arterial, consolidando su papel como un componente integral en la prevención de patologías crónicas. Por último, su excelente biodisponibilidad y digestibilidad los convierten en un recurso nutricional ideal tanto para adultos mayores como para niños, cubriendo requerimientos específicos de aminoácidos esenciales necesarios para la regeneración celular.
Los beneficios nutricionales del huevo se pueden reunir en cuatro aspectos principales:
Es una buena fuente de proteína. De hecho, es considerada como la proteína de referencia, es decir, el estándar de las proteínas, pues contiene los aminoácidos esenciales en las proporciones ideales para el organismo humano, lo que garantiza una alta calidad nutricional y una excelente digestibilidad.
Favorece el desarrollo cognitivo y la salud visual. Esto se debe a su contenido en colina, luteína y zeaxantina, compuestos esenciales que protegen contra el deterioro neurológico y ocular.
Contribuye a la gestión del peso y la saciedad. Su densidad nutricional ayuda a controlar el apetito, favoreciendo una mejor calidad de la dieta a largo plazo.
Favorece un embarazo sano. Su alto contenido en colina es fundamental para el desarrollo cerebral y neurológico óptimo durante la gestación.
Los huevos también se han relacionado con la salmonela, una bacteria que puede ser riesgosa para la salud. Por ello, se recomienda consumir los huevos siempre cocidos, ya que el limón no los cuece. Si el huevo presenta partiduras o está trizado, se debe descartar. Asimismo, se recomienda lavarlos justo antes de consumirlos, para quitar los restos de heces presentes en la cáscara.
AUTORA: María Estuardo Guerra, Académica de Nutrición y Dietética / Universidad San Sebastián
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